MARTURANA ENSAYO CRITICO LA BELLEZA DE PENSAR-ALFREDO-BELKIS-EDDY

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MARTURANA ENSAYO CRITICO LA BELLEZA DE PENSAR-ALFREDO-BELKIS-EDDY

Mensaje  Belkis Carrera el Jue Mar 15, 2012 7:16 pm


Universidad Centroccidental
”Lisandro Alvarado”
Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre
Universidad Pedagógica
Experimental Libertador
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
PROGRAMA INTERINSTITUCIONAL DE DOCTORADO EN EDUCACIÓN






ENSAYO CRITICO DE LA ENTREVISTA A HUMBERTO MATURANA
EN EL PROGRAMA LA BELLEZA DE PENSAR








Participantes:
Eddy López
Belkis Carrera
Alfredo Valenzuela Machado



Barquisimeto, Marzo 2012
Ensayo crítico de la entrevista a Humberto Maturana “La belleza del pensar”

Humberto Maturana, es un biólogo chileno cuyas teorías han tenido importante influencia en diferentes campos. Como biólogo nos ofrece un panorama científico acerca del desarrollo de las organizaciones, da una mirada al hombre y al mundo desde la neurobiología, de cómo conocemos y cómo articulamos y habitamos el mundo desde nuestra condición de seres que se crean a sí mismos.
En esta oportunidad, en el programa de “La Belleza de Pensar”, el abordaje lo inicia el entrevistador con la contemplación del cuadro de Jesús “coronación de Espinas” de Gerónimo Bosch, analizado por Humberto Maturana y Francisco Varela en el año 1964 y re-analizado más tarde con otra mirada en el año 1970. El cuadro es muy particular, señala el entrevistador, pues ilustra una contrastación entre el sentido universal de lo demoníaco y el reino de los cielos. Hace referencia de manera precisa al humano ubicado en la parte inferior derecha del cuadro quién aparece sujetando el manto de Cristo, como restringiéndolo, acción que se interpretó como la tentación de la certidumbre, conclusión a la que llega Maturana años más tarde.
Cuando tiene la experiencia ante el funcionamiento del sistema nervioso frente a la meditación y el señalamiento que hace un amigo cuando habla acerca de la diferencia entre saber y conocer, la cual se encuentra en la meditación, pues el saber es certidumbre y niega la reflexión, la certidumbre es estancamiento, anclaje en la búsqueda de conocimiento, “mientras más se sabe menos se reflexiona”.
Esta frase causa en nosotros cierta inquietud, pues notamos que esta situación la vivimos en nuestro desempeño como educadores, donde el hacer diario se hace rutina y no se reflexiona sobre la práctica docente (pedagogía) dejando de lado la invitación a innovar, cambiar para mejorar las estrategias de enseñanza-aprendizaje y evaluación que garanticen calidad en la formación de nuevos profesionales. Nos vemos apegados a un sistema direccionalista que emana normas y lineamientos, castrando la iniciativa de algunos y negando la accesibilidad al conocimiento. Nos conformamos con repetir lo que se ha dicho por muchos años y está validado como legal y necesario para la formación de las nuevas generaciones, para no desgastarnos luchando contra la resistencia que representa el cambio, entonces preferimos seguir siendo tradicionalistas y hacer lo que todos hace y que se estima como bien hecho.
Como surge desde su ser biólogo, el enfoque de Maturana permite reflexionar en los términos más amplios, en el sentido de que todo lo relacionado con la vida puede ser explicado desde allí. La vida y la mente se auto-organizan; son sistemas estructuralmente determinados, autopoiéticos (en el sentido de que los organismos vivos se están siempre auto-creando) y autorreferenciales, es decir circulares. La mirada recursiva, circular y sistémica de Maturana está presente en sus reflexiones y en toda su argumentación explicativa.
Mas adelante, Maturana es cuestionado con la siguiente pregunta -“¿qué es ese mundo de la certidumbre o trampa en la que los mortales nos mantenemos al resistirnos a los adelantos de la biología y la ciencia a la cuál te revelas?”
Para responder aclara que no se revela y para explicarlo se vale de ejemplos y cita a la persona de Jesús, cuando con certeza se describe el mismo como: “yo soy el camino, la verdad y la vida” “tu fe te salva” y con las parábolas describía el reino de los cielos como un grano de mostaza u otras comparaciones, lo que se interpreta como promesa escatológica, pero que puede contemplarse con una mirada reflexiva, pues en la búsqueda del conocimiento, el desapego permite la reflexión.
Para un creyente, cristiano la Fé que lo impulsa a creer lo dicho por el mismo Jesús, escrito en la biblia, no puede sustentarse en la razón, solo está fundamentada en la emoción, no obstante se debe reflexionar al respecto y permitir que emerja la duda que lleva a la búsqueda de respuestas y conduce al conocimiento y en este caso para quienes creen cabe la duda, sin embargo emerge un nuevo elemento conocida teológicamente como misterio, lo que no tiene explicación científica, pero que mueve el espíritu del ser y lo lleva a creer en lo que no puede ver y tampoco explicar.
Maturana sostiene que la emoción define la acción y no el movimiento, o la forma del comportamiento y que si prestamos atención a lo que hacemos en la vida diaria, nos daremos cuenta de que es la emoción lo que subyace a cualquier movimiento o gesto que se haga o reciba. Su teoría nos habla del equilibrio que debe de existir entre la mente emocional y la racional, explica que una siente y la otra piensa.
Señala también que aún cuando tengamos el método que nos lleva al conocimiento, debemos cambiar la mirada sobre la concepción de los fenómenos, para ello es importante colocar entre paréntesis nuestras opiniones, poder reflexionar, ser consciente, aclara que esto no es subjetividad, pues está pertenece a lo objetivo, “no puedo pretender tener acceso a la realidad independiente de mi yo” y debo saber que la equivocación e ilusión son posteriores a la percepción del objeto, entonces se cuestiona el mismo- ¿Cómo sé yo lo que digo que sé? ¿Cuál es la evidencia? Y responde desde la reflexión, desde el pensamiento de Nietzsche, de quien considera tener gran influencia ; la filosofía tradicional creyó que era posible utilizar la razón dejando lo subjetivo por fuera, creyó en lo objetivo valido por todos y esta confianza se basa en la creencia de una realidad absoluta (el mundo de las ideas de Platón o del Dios Cristiano) lo que puede ser una construcción de la fantasía humana y carecer de sentido, pero aún así se habla de conocimiento, aceptando su carácter relativo, subjetivo. Todo conocimiento humano es mera interpretación del mundo, depende solo de la perspectiva vital en la que se encuentre el individuo que lo concibe.
En otro orden de ideas, explica que no se puede hacer reflexión filosófica ni ciencia apegado a la certidumbre. Existen dos tipos de teorías: científica y filosófica. Sí conservas la coherencia con la experiencia, creas teoría científica Si conservas la coherencia con los principios, creas teoría filosófica. El peligro de la filosofía es convertirse en ideología.
Si entendemos que la filosofía es la búsqueda continua de la sabiduría, hay que estar claro que no se alcanza completamente, que el ser humano por su misma condición de autopoiésis, está en un cambio continuo que imposibilita conocerlo o entenderlo completamente, por tanto pensar que lo hemos logrado es pretender descansar en la búsqueda y arriesgarnos a desistir pensando que ya no hay mas nada que conocer.
Es bien interesante cuando hace el señalamiento de que todo constructo racional se funda en premisas arracionales desde la emoción. En la vida cotidiana muchos sistemas filosóficos se plantean que la lógica y el razonar tienen fundamento trascendental que le da validez universal a nuestros argumentos racionales. Pero realmente lo que ocurre es que en la vida cotidiana distinguimos como razonar la proposición de argumentos que construimos al concatenar las palabras y nociones que los componen según sus significados, como modos operacionales del dominio particular de coordinaciones conductuales consensuales a que pertenece. Por esta razón, la conducta racional es nuestro operar en discursos, explicaciones o conductas que podemos justificar con discursos, argumentos que construimos respetando la lógica del razonar.
En la medida en que lo racional pertenece al ámbito de las coherencias operacionales de las coordinaciones conductuales consensuales que constituyen el lenguaje todo sistema racional surge como un sistema entonces de coordinaciones conductuales consensuales a partir de la aplicación recurrente y recursiva de algún conjunto particular de coordinaciones conductuales consensuales que operan, de hecho, como sus premisas fundamentales.
Por otra parte, connota con la palabra emoción a las disposiciones corporales, que especifican en cada instante el dominio de acciones en que se encuentra un animal (humano o no), y que el emocionar, como un fluir de una emoción, es fluir de un dominio de acciones a otro, además la existencia humana se realiza en el lenguaje y lo racional desde lo emocional. En otras palabras, todo sistema racional tiene fundamento emocional, y es por ello que ningún argumento racional puede convencer a nadie que no esté de partida convencido al aceptar las premisas a priori que lo constituyen. Los seres humanos racionales usan la razón para justificar la emoción.
La última interrogante que le formulan es ¿Cuál es el mundo de la incertidumbre?
Indica que el curso que siguen los continuos cambios estructurales que un sistema viviente sufre durante toda su vida, es contingente tanto al curso de su dinámica interna como al curso de sus interacciones, y que el curso seguido por las interacciones de un sistema viviente durante toda su vida es contingente al curso de sus cambios estructurales que toman lugar en el medio. En estas circunstancias, el observador puede entender a un sistema viviente solamente si él o ella se mantiene conscientes de que los sistemas vivientes existen en dos dominios fenoménicos que no se interceptan y mantiene esta doble mirada que no los confunde, y si él o ella, asimismo, se mantiene consciente de la manera de modulación mutua de los fenómenos de esos dos dominios.
La Ciencia ha cambiado no sólo el conocimiento, sino la forma de contemplarse a sí misma. Este aspecto es determinante porque supone la revisión de unos postulados que se habían pensado inmutables. La Ciencia se ha hecho más "humilde", ya no busca verdades eternas, sino plantearse problemas cuyas respuestas generan otros nuevos problemas y por su parte los científicos han caído en cuenta que lo único que tienen en especial es la pasión por explicar científicamente.
Es menester terminar con sus pensamiento cuando señala: Existen dos grandes peligros espirituales con el que una persona se enfrenta en su vida, el primero, Creer ser dueño de verdad o el defensor legítimo de algún principio, o el poseedor de algún conocimiento transcendental, o el dueño legítimo de alguna entidad, o el merecedor de alguna distinción, etc, porque entonces él o ella se ciega a sus circunstancias e ingresa al callejón cerrado del fanatismo y el segundo creer que de una u otra forma él o ella no siempre es completamente responsable de sus actos o de desear o no las consecuencias de estos. Y el mas grande don que ofrece la ciencia es la posibilidad de aprender, libres de cualquier fanatismo, y sí así lo deseamos, cómo mantenernos siempre responsables por nuestras acciones a través de reflexiones recursivas sobre nuestras circunstancias.
Sin duda alguna Maturana es un gran pensador que deja como legado la pasión por aprender y lo que es mas importante poder explicar desde lo que es como ser viviente, humano con toda su carga valorativa inmerso en este mundo tan maravilloso y complejo.

Belkis Carrera

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