SÍNTESIS REFLEXIVA: ENTREVISTA REALIZADA A H. MATURANA. CONOCER ANTES QUE EL SABER.

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SÍNTESIS REFLEXIVA: ENTREVISTA REALIZADA A H. MATURANA. CONOCER ANTES QUE EL SABER.

Mensaje  Wueider Galindez el Miér Mar 14, 2012 3:17 pm

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
PROGRAMA INTERINSTITUCIONAL DOCTORADO EN EDUCACIÓN


SÍNTESIS SOBRE ENTREVISTA REALIZADA A HUMBERTO MATURANA EN EL PROGRAMA LA BELLEZA DEL
PENSAR: “CONOCER ANTES QUE EL SABER”

Autores:
Wueider Galíndez
Aura Salas



Barquisimeto, Marzo de 2012


Analizar los fundamentos epistemológicos que ofrece el ilustre biólogo chileno Humberto Maturana es referirse al amplio horizonte del conocimiento en las ciencias sociales y sus más excelsas demostraciones sobre el hacer y conocer antes que el saber. Aunque la entrevista hace referencia a las explicaciones que dio este epistemólogo al cuadro de Jerónimo Bosch denominado “El Cristo Coronado de Espinas”, se deja claro que la cuarta tentación que se esgrime en esta pintura es la “certidumbre”.

Para Maturana, la certidumbre es una tentación porque niega la reflexión y no permite al hombre cuestionar su hacer. Si todo se da por cierto no habrá lugar a nuevos caminos hacia el conocimiento o nuevas maneras de hacer las cosas. Esto último, nos lleva necesariamente a revisar nuestro hacer y conocer antes que el saber. Por lo tanto, es menester que cada camino que se siga para hacer “ciencia”, ofrezca la posibilidad de ser revisado cuando el momento histórico o circunstancias propias del contexto así lo ameriten.

Desde la perspectiva anterior, coincidimos con el emérito y estudioso Humberto Maturana cuando expresa que el hecho de creer y tener la certeza, de que todo lo que sabemos y conocemos es cierto, impone un límite para preguntarse el porqué de las cosas, es decir “cómo sé yo, que lo digo que sé, es cierto”. Así mismo, expresa que la certidumbre niega la reflexión y el “saber te ancla, porque el que tanto sabe no reflexiona” y sin reflexión todo estará dado, motivo por el cual sería innecesaria las nuevas búsquedas para rehacer las cosas.

Desde el escenario anterior, lo que pudiera existir es un apego a las visiones y proposiciones teóricas legitimadas por la comunidad científica dominante y por ello, insistimos, no habría reflexión y se les consideraría ciertas. De allí, que sea imperioso el desapego a esas proposiciones, porque el desapego dará libertad para mirar otras alternativas y circunstancias. En otras palabras, reflexionar sobre lo que se cree, para cambiar el modo de pensar y conocer y aún más, desaprender para poder reflexionar y no caer en la certidumbre.

Por ello, Maturana insiste en que nosotros tendemos a vivir un mundo de certidumbres, de solidez perceptual indisputada, donde nuestras convicciones prueban que las cosas sólo son de la manera que las vemos, y que lo que nos parece cierto no puede tener otra alternativa. Como consecuencia de las acciones anteriores, toda experiencia cognoscitiva involucrará al que conoce de una manera personal, enraizada en su estructura biológica, donde toda experiencia de certidumbre será un fenómeno individual ciego al acto cognoscitivo del otro, en una soledad que sólo trascenderá en un mundo que se crea con él.

Ciertamente este autor, no niega que estemos en un mundo “real”. Lo que postula es que no podemos separar ese mundo de nuestra historia de acciones, tanto biológicas como sociales. Si esto es así, podemos preguntarnos, ¿puede separarse ese mundo real de la forma en cómo ese mundo se nos aparece a cada uno de nosotros? Allí pudiera estar uno de los puntos medulares sobre el conocer en la ciencia. Hoy en día, el conocer resulta en algunos campos de la ciencia tradicionalmente elusivo, centrado en la acción y no en la reflexión. El no saber cómo se constituye nuestro mundo de experiencias -que es lo más cercano que existe a nuestra existencia- es quizás el peor de los escándalos de nuestra cultura patriarcal.

En contraposición, debe entenderse que existe una continuidad entre lo social-histórico, lo humano y biológico. Hay una inseparabilidad entre nuestro ser, nuestro hacer y nuestro conocer que hace que este conocer no sea “en sí” sino que sea producto de la interacción constante de nuestro ser y quehacer. Es la derivación de la continuidad entre la acción y la experiencia, continuidad que no sólo se da en relación con el mundo que nos rodea, en el plano puramente físico, sino que también se da en el plano del lenguaje y de la reflexión; y el lenguaje es nuestra peculiar forma de ser humanos y de estar en el hacer humano.

Por lo tanto, a través de su amplia experiencia e investigaciones, Maturana sostiene que existen dos formas para hacer teoría. La primera, basada en la coherencia con la experiencia, a la cual denomina teoría científica donde se deja lugar a la reflexión, sin apego a principios establecidos; es la que el científico ha de fomentar en su accionar. Y la segunda, se apoya en los principios para dar paso a la teoría filosófica donde se desdeña la experiencia.

Otro elemento importante que fundamentó Humberto Maturana en la entrevista, es que somos seres emocionales, sin embargo usamos la razón para justificar o negar la emoción. Sin duda alguna, los hombres prefieren ocultar sus sentimientos u emociones puesto que las consideran como obstáculos para el conocimiento, sinónimo de debilidad y por eso se inclinan más hacia la razón. Con esto último, no se pretende desacreditar el valor del raciocinio humano, por el contrario es necesario establecer un vínculo entre la razón y emoción que permita llegar a la reflexión del hacer generado en un mundo lleno de incertidumbre.

En sintonía con lo anterior deja claro que es importante aprender a desaprender para poder reflexionar y no dejarnos llevar por la tentación de la certidumbre, porque la convicción o certeza no es realmente lo primordial, sino la confianza. Es por ello que, Maturana expresa que la pérdida de confianza nos induce a desear el control, anhelamos saberlo todo y por supuesto esto último no nos permite reflexionar y aprender sobre un nuevo horizonte.

Sobre el argumento anterior, se crea una actitud de sometimiento y dominación, que no es más que una cultura patriarcal, que hace énfasis en la autoridad y se aferra a la certidumbre. Para Maturana, el patriarcado es una forma de vida que surge con el pastoreo como un convivir armónico, valor a la procreación, apropiación, desconfianza, guerra, entre otros. Hay un cambio de mirada sobre las coherencias del mundo natural porque aparece la desconfianza.

En síntesis, a nuestro juicio el accionar y conocer en las ciencias sociales sigue en constante cambio e incertidumbre, razones por las cuales se hace necesaria la transformación de nuevos caminos hacia el redescubrir del conocimiento. El contexto socioeducativo no escapa a esta realidad y debe propiciarse un entorno donde sus protagonistas, mantengan abiertas las líneas de comunicación hacia un mejor “conocer-hacer” más que el “saber” que acepta la certidumbre y niega la reflexión, en aras de mejorar los procesos que dan forma a su realidad.



Wueider Galindez
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OPINIÓN

Mensaje  Belkis Carrera el Jue Mar 15, 2012 7:23 pm

Estimado Wueider no se podia esperar menos de ud, es un ensayo limpio muy completo con un analisis interpretativo, mis felciciones. Esta entrevista enseña que el saber y el conocer deben ir juntos de la mano.

Belkis Carrera

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